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jueves, 23 de octubre de 2008


EL DESTAPE POLÍTICO EN LOS MTV

Con respecto a la anterior nota emitida, en la pasada entrega de los MTV, ocurriò un suceso que si bien tiene más de un millar de precedentes, vino a reinvindicar la falta de madurez política y anhelo por parte de los funcionarios por querer acaparar la "pantalla" en cualquier evento que tenga un gran envergadura en la convocatoria de medios masivos de comunicaciòn.

Se suponìa que al susodicho evento sòlo podía asistir personas que oscilaran de los 18 a los 24 años, sin embargo, la Zona màs exclusiva denominada VIP fuè ocupada en su mayorìa por altos funcionamrios de alto mando, los cuales rebasan el lìmite de edad dispuesto conforme a lo establecido por las autoridades del evento. Vimos, por consiguiente, que diputados de todos los partidos, directores de algunas secretarìas del gobierno del Estado, así cómo a la esposa del gobernador fueron invitados (sin pagar boleto, ojo) para que asistieran a un evento, el cual tenía por fundamento convocar a la juventud que en su mayoría fuera jalisciense.

También hay datos de que los costos de algunos hoteles que fueron ocupados por ciertos funcionarios lograron ser cubiertos por el comitè organizador. El problema al fin de cuentas no es la asistencia de "veteranos" (de los cuales pocos se sienten identificados con los movimientos juveniles de hoy) a un evento que fué concebido con tintes culturales y de mercadotecnia, si no el hecho de que una parte del presupuesto del erario pùblico fué destinado para subsanar los gastos de éste acontecimiento de carácter internacional, el cual benefició a muchos políticos de nuestro Estado.

jueves, 16 de octubre de 2008

La Caída del Hipercapitalismo


En los momentos actuales hemos presenciado una eminente ruptura entorno al panorama econòmico que tenìa como estandarte al Capitalismo, el cuàl se ha desvìado para dar origen a lo que muchos autores han señalado como el Hipercapitalsimo, el cual se ha caracterizado por la nula regulaciòn del mercado, asì como al consumismo desmedido en àreas estratègicas. Por tal motivo, es debido señalar que los gobiernos se estàn enfrentando a un nuevo reto dentro de las polìticas pùblicas que deben de implementarse, la toma de decisiones que se debe de llevar a cabo y a la incertidumbre de formar ciudadanos que fomenten a que el sistema se vaya recuperando, ya sea a corto, mediano y largo plazo.

En el caso de Mèxico se està llevando a la práctica la evidente intervenciòn del Estado, la cual supuestamente està siendo enfocada a subsanar las fracturas sistemàticas que en su mayorìa son màs històricas que actuales. Nos damos cuenta que las medidas implementadas por el gobierno responden más a la reacción que a la prevención, tales como la venta de dólares para intereses de ciertas élites afines a funcionarios públicos que están aprovechando "el río revuelto" para demostrar una vez más que sigue prevaleciendo el síntoma y herida de la corrupción. Sin embargo, la contraparte de los mercados mundiales como el de la Unión Europea, China, Japón, etc., están demostrando madurez y experiencia para confrontar a la crisis que trata de acabar con las economías mundiales debido al "efecto dominó" que se suscitó ante la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York que representa a la economía estadounidense.

La moraleja que podemos rescatar de este problema es que los gobiernos inestables como el nuestro y en su mayoría los de América Latina se enfrentan ante un nuevo paradigma de la administración gubernamental, en donde se debe de fomentar la competencia leal y el compromiso del ejercicio gubernamental para el beneficio común, el cual se demuestre a travès de la rendición de cuentas y la inclusión de la ciudadanía para generar ambientes propositivos dentro del Estado. Así como el hecho de que el Hipercapitalismo está dando sus últimos respiros de vida para darle paso a que la autorregulaciòn de haga presente quizà en formas crudas y fuertes.

viernes, 12 de septiembre de 2008

La particiapción ciudadana en el reconocimiento del otro


Sin lugar a dudas, uno de las primicias fundamentales por la cual le han apostado a los gobiernos que han transitado a la vida actual y contemporánea es ligar el ejercicio de la administración pública y el ejercicio político, junto con el factor determinante para el encausamiento del equilibrio de la vida en sociedad: la participación ciudadana.

Si bien es cierto que gracias a la eminente apertura de los medios de comunicacón, la difusión de la cultura y las nuevas perspectivas de la concepción social, todavía no tenemos por consiguiente, la gran fórmula aplicada sobre el conciente y correcto ejercicio participativo.

El anterior comentario que realiza mi compañera, es una reminiscencia de la definición correcta y la buena ejecución de la misma sobre lo que le conlleva al ciudadano el vivir en la sociedad, ya que implica una serie de elementos a seguir que en muchas de las veces se ven traducidos en cierta clase de obligaciones que debemos de tomar los que vivimos dentro de un entorno social para poder generar la satisfacción a tan siquiera la mayoría de las demandas que surgen cotidianamente, y que representan las deficiencias de un sistema político que no logra aminorar defectos en las fisuras de su estructura.

La clave, a mi parecer radica en que el ejercicio de la buena participación ciudadana, que es entendida en el sentido de emisión de críticas constructivas, la externalización de necesitades primigenias existentes, así como el tratar de fórmular estrategias de acción que permitan combatir las problemáticas presentadas a partir de propuestas amplias, razonables y accesibles, nos permitirá por consiguiente, el realizar actividades que generen canales de inclusión entre todos los miembros de la sociedad, en donde "el reconocimiento del otro" ( aquí está la palabra clave, tal y cómo lo establece el sociólogo Tardé) propicie que las personas se acerquen más a los conciudadanos que cohabitan en el mismo espacio temporal y físico. Si bien es cierto que todavía no existe una cultura arraigada sobre la participación ciudadana, cabe destacar que los acontecimientos actuales y las formas de manifestación cada vez más novedosas están permitiendo que mayor cantidad de personas encuentre el sentido de la participación ciudadana como el reconocimiento del otro dentro de una misma esfera en donde tienen que convivir y permitir que el ejercicio de la autoridad tenga cada vez mayor nitidez, calidad, eficiencia y eficacia para resolver las necesidades del entorno.